I Premio Espacio Ulises: Relato “La mirada perdida” de Rosa Sánchez de la Vega
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I Premio Espacio Ulises: Relato “La mirada perdida” de Rosa Sánchez de la Vega

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Con la mirada perdida en la lontananza, la espalda apoyada al respaldo de aquella silla, el cuello sujetando a duras penas la cabeza, los ojos fijos en algún punto del paisaje-aunque seguramente para ella eso solo sea un punto-permanecía en la misma postura desde bien temprano hasta la llegada del anochecer, donde una enfermera abría la puerta con brío y alzando la voz, como si con ello Lucía se volviese a contestarla, le tocaba el hombro y le ofrecía sus manos para ayudarla a levantarse, gesto de por sí ya costoso tanto por la ancianidad de la mujer, como por el entumecimiento de su cuerpo después de permanecer tantas horas en la misma posición.
Lucía, era para aquella y para otras muchas enfermeras algo mecánico, como parte de la decoración de aquel cuarto. Cada día se repetía la misma escena. Ella siempre sentada, alguna pequeña interrupción en los que se le daba de comer, se la aseaba o vestía.
Daba igual el tiempo que hiciera y el cambio de estación, aquella pobre anciana seguía mirando un punto desde la ventana. Nada conseguía sacarla de su letargo, solo dejaba que el tiempo pasase.
Hoy, no era diferente así que sigue sentada, podemos pensar que es una escultura si no fuera por el parpadeo casi mecánico que piden sus ojos cansados y secos de mirar, durante tanto rato, tantos días, tantos años…. Alguien ha entrado en la habitación, un aroma inunda el olor ocupado durante mucho tiempo y entra ávido por su nariz, recorre veloz hasta llegar a esa parte de su cabeza conectada directamente con su corazón y abre el cerrojo de los recuerdos, esos que creía dormidos. Los instintos se alborotan, el amor vence a todo lo demás, Lucía se queda noqueada y le arranca un suspiro. Las notas añejas mueven perezosas sus cuerdas vocales en desuso, le llama. Él ha vuelto, y lo busca a través de la ventana, no se olvidó de ella.
-Juan !Estás aquí!
Esboza una sonrisa y en paz deja la silla vacía.

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